De Kazajistán a Londres, de TikTok a Valentino, Janelle Zharmenova está reescribiendo las reglas del glamour contemporáneo. Con una estética atemporal y una voz radicalmente auténtica, transforma los sueños en legado, pincelada a pincelada.
Cuando Janelle Zharmenova habla de glamour, lo hace con convicción. No es solo una estética: es parte de su identidad. “Crecí viendo películas del viejo Hollywood, y eso marcó mi amor por ese universo. Puedes adaptarlo a tu manera, pero al final es un estilo atemporal que me hace sentir segura y poderosa. Me encantaría que quienes lo prueben sintieran lo mismo.”
Sus tutoriales de maquillaje logran un equilibrio admirable: sofisticados pero accesibles, elegantes pero cercanos. “Llevo en redes sociales desde los diez años, observando y aprendiendo de otros creadores. Aunque es divertido ver vidas de ensueño, eso también genera distancia con la audiencia. Por eso intento no mostrarme tan ‘curada’ y sí más real. Siempre pienso en qué me gustaría ver a mí como espectadora y creo contenido desde ahí.”


Esa honestidad se ha convertido en su sello, y ha sido clave para colaborar con marcas legendarias como YSL Beauty, Armani Beauty, Lancôme, Valentino o Swarovski. “Siempre fue un sueño. Al principio parecía imposible, pero me esforcé al máximo para mostrar mi amor por estas firmas, sin esperar nada a cambio. Y creo que eso fue lo que hizo que todo encajara de forma natural.”
Cuando empezaron a llegar las invitaciones a eventos como Cannes, Venecia o el Gran Premio de Mónaco, Janelle supo que estaba viviendo lo que un día escribió en sus diarios. “Si vieras lo que anotaba hace cinco años, te sorprenderías de cuánto deseaba esto. Nunca me acostumbraré. Vivo cada experiencia con una gratitud enorme. Es estresante, sí, pero he aprendido a disfrutar sin presión.”



Pese a la imagen cuidada, Janelle no esconde los momentos difíciles. “Las redes muestran solo lo mejor. Pero nadie tiene una vida perfecta. Yo también me equivoco, tropiezo y vuelvo a empezar. Espero que mi comunidad lo vea y sienta que está creciendo conmigo.”
“Si una chica de Kazajistán pudo construir la vida de sus sueños, tú también puedes”
Janelle Zharmenova
El punto de inflexión llegó cuando trabajaba como asistente de cuidados y alcanzó los 300 mil seguidores en TikTok. “Recuerdo ganar 50 libras del fondo de creadores y sentirme millonaria. Luego, una agencia me ofreció gestionar colaboraciones. De pronto, ganaba más con un post que en un mes de turnos interminables. Ahí decidí tomármelo en serio. Seis meses después, me mudé a Londres. Desde entonces, no he necesitado otro trabajo. A veces ni me lo creo.”
Pero sus ambiciones van más allá de las redes. La interpretación es un sueño pendiente, aunque planea abordarlo con cabeza. “Desde pequeña he querido trabajar en cine. Pero ser actriz requiere una entrega total, y ahora mismo prefiero centrarme en lo que tengo entre manos. Cuando sienta que he completado esta etapa, lo intentaré al cien por cien.”


En moda, admira a los visionarios atemporales: “Me encantan Yves Saint Laurent, Céline, Givenchy y Tom Ford. Su trabajo es clásico sin resultar aburrido. Se mantienen fieles a sí mismos, pero evolucionan. Eso es lo que quiero reflejar también en mi proceso creativo.”
Sentarse en primera fila en desfiles como Dolce & Gabbana o Louboutin ha reforzado su respeto por la industria. “La dedicación que hay detrás no siempre se valora. Yo me siento honrada de poder estar en esas salas. Es un mundo exigente, y admiro mucho a todos los que lo hacen posible.”
Claro que el camino también ha tenido desafíos personales. “La inseguridad y la comparación siempre acechan. Pero he aprendido a detectar esos pensamientos y a no dejar que me frenen. Ser consciente y tratarme con más cariño me ha ayudado mucho.”



De todo lo logrado, hay algo que valora especialmente: “Poder apoyar económicamente a mis seres queridos hace que todo tenga sentido. Nunca he sido materialista, pero saber que puedo ayudar me impulsa cada día.”
Cuando le preguntamos con quién sueña colaborar, su respuesta es tan abierta como sincera: “No tengo un nombre concreto. Me encantaría entrevistar a actores, directores, CEOs… conocer sus historias me inspira.”
Y si pudiera transmitir un solo mensaje, lo tiene claro: “Quiero que cada chica joven sepa que puede soñar en grande. Aunque ahora todo parezca imposible. Si una chica de Kazajistán con pocos recursos ha llegado a vivir su sueño, tú también puedes.”